Un átomo es la partícula más pequeña de un elemento
que conserva las características de dicho elemento. Según el modelo básico de
Bohr, un átomo se visualiza como una estructura de tipo planetario que consta
de un núcleo central rodeado por
electrones que lo orbitan.
El núcleo se compone de partículas cargadas
positivamente y llamadas protones, así como de partículas no cargadas
que se denominan neutrones. Las partículas básicas de carga negativa se
llaman electrones.
|
Modelo de Bohr de un átomo que muestra los
electrones en órbitas circulares alrededor del núcleo. En los electrones, las
“colas” indican que están en movimiento. |
El número atómico es igual al número de protones
presentes en el núcleo. Dentro del átomo, cada órbita corresponde a un nivel de
energía diferente conocido como capa. Las capas se designan con 1, 2, 3,
y así sucesivamente, siendo la capa 1 la más cercana al núcleo. Los electrones más
alejados del núcleo están a niveles de energía más altos.
Electrones con los niveles de energía más altos existen
en la capa más externa de un átomo y su ligazón a éste es relativamente
holgada. Esta capa más alejada se conoce como capa de valencia y los
electrones presentes en ella se llaman electrones de valencia.
Los electrones de valencia contribuyen a las reacciones químicas y al enlace
desarrollado dentro de la estructura de un material, y determinan las
propiedades eléctricas de éste.
Si un electrón absorbe un fotón que posea energía
suficiente, escapa del átomo y se convierte en un electrón libre. En todo momento que un átomo o grupo de
átomos permanece con una carga neta se le conoce como ion. Cuando un
electrón escapa del átomo, el átomo queda con una carga neta positiva y se
convierte en un ion positivo. En algunos casos, un átomo o grupo
de átomos puede adquirir un electrón, en cuyo caso se llama ion
negativo.
El cobre es el metal más comúnmente utilizado en aplicaciones eléctricas. El átomo de cobre tiene 29 electrones que orbitan el núcleo en cuatro capas. El número de electrones presentes en cada capa sigue un patrón predecible de acuerdo con la fórmula 2N^2, donde N es el número de la capa.
Referencia: Principio de Circuitos Eléctricos Octava Edición "FLOYD"
<